El Grupo de Cefaleas de la Sociedad Andaluza de Neurología, SANCE, hace una serie de recomendaciones relativas al verano y las cefaleas. Y aunque no hay típicas del verano como tal, las cefaleas pueden aumentar en verano entre personas que son susceptibles de padecerlas en esta estación.
SANCE reconoce que es muy común que las cefaleas, fundamentalmente las migrañas, aparezcan en período de relajación, sobre todo al principio de las vacaciones.
El componente estacional de las cefaleas es que su incidencia tiene que ver con factores relacionados con el aumento de temperatura, como la deshidratación. El calor se relaciona con la vasodilatación, incluida la dilatación de los vasos cerebrales. También influye en la aparición de las cefaleas en esta época estival el cambio de presión atmosférica, la exposición prolongada al sol, la fotofobia o la luz intensa del sol. Las altas temperaturas nos producen estrés, nos fatigamos y nos cansamos. El cambio de hábitos también influye, porque nos acostamos más tarde, dormimos menos horas, cambiamos nuestra forma de alimentarnos y bebemos más alcohol”.






