La Sociedad Andaluza de Neurología (SAN) ha dado un paso más en su compromiso con la divulgación social: llevar la migraña a la gran pantalla. El Teatro La Fundición de Sevilla acogió recientemente el preestreno de dos cortometrajes producidos por la propia SAN y su Fundación, dedicados a mostrar la realidad cotidiana de quienes conviven con esta enfermedad. Una apuesta cultural que demuestra que para llegar a la sociedad, a veces hay que salir de la consulta.
Agujas y 6:15: dos cortometrajes, dos miradas sobre la migraña
Los dos títulos estrenados en Sevilla abordan la convivencia con la migraña desde ángulos distintos pero complementarios. Agujas opta por el drama sensorial para reflejar la intensidad de una crisis: el dolor, la hipersensibilidad a la luz y al sonido, la parálisis que impone la enfermedad en quienes la sufren. 6:15, en cambio, apuesta por el humor como herramienta de acercamiento, mostrando cómo la migraña se cuela en la vida diaria con una naturalidad que muchos pacientes reconocerán al instante.
Juntos, ambos cortometrajes ofrecen una visión amplia y humana de lo que significa vivir con síntomas invisibles como el aura, la hipersensibilidad o la fatiga extrema que la mayoría de la sociedad desconoce o minimiza.
El cine como herramienta de concienciación neurológica
Para la SAN, la elección del formato cinematográfico no es casual. El cortometraje tiene una capacidad única para condensar experiencias vitales, despertar empatía y abrir conversaciones sobre patologías que a menudo quedan fuera del debate público. Cuando el espectador ve en pantalla lo que un paciente siente durante una crisis de migraña, algo cambia: deja de ser una enfermedad abstracta para convertirse en una realidad cercana y comprensible.
Esta iniciativa se enmarca además en una estrategia más amplia: la de recordar que la migraña tiene un enorme coste social y económico que va mucho más allá del dolor individual. Cada proyección es también un acto de concienciación colectiva.
Una línea de trabajo con precedentes: el cortometraje Súbito
Esta no es la primera vez que la SAN utiliza el cine como vehículo de salud pública. Hace tres años, la Sociedad produjo Súbito, un cortometraje centrado en la detección precoz del ictus que logró un impacto notable tanto entre la ciudadanía como en medios de comunicación. Aquel proyecto demostró que cuando neurología y narrativa visual se combinan, el mensaje llega más lejos y con mayor profundidad humana.
Los nuevos cortos sobre la migraña recogen ese testigo y lo llevan un paso más allá, abordando una enfermedad que, pese a afectar a más de un millón de personas solo en Andalucía, sigue siendo profundamente incomprendida. Una enfermedad cuya gestión diaria también se ve muy condicionada por factores como el estrés, el sueño y los hábitos de vida, aspectos que estas producciones también ayudan a visibilizar.
El Teatro La Fundición: cultura y salud en el corazón de Sevilla
La elección del Teatro La Fundición como sede del preestreno no es un detalle menor. Se trata de uno de los espacios culturales de referencia de Sevilla, habitualmente asociado a propuestas escénicas de carácter social y comprometido. Que sea precisamente este escenario el que acoja un evento sobre migraña y neurología refuerza el mensaje: la salud también es cultura, y la cultura también puede ser salud.
El acto reunió a socios de la SAN, profesionales sanitarios y público general, generando ese espacio de encuentro entre el conocimiento científico y la realidad de los pacientes que es, en definitiva, el objetivo de todo proyecto de divulgación bien hecho.
La migraña en Andalucía: una enfermedad que necesita más visibilidad
Más allá del impacto del evento, los cortometrajes llegan en un momento especialmente relevante. La migraña sigue siendo una de las enfermedades neurológicas más prevalentes y, al mismo tiempo, más infradiagnosticadas. Muchos pacientes tardan años en recibir un diagnóstico correcto, acuden a urgencias de forma reiterada o recurren a la automedicación sin saber que el abuso de analgésicos sin supervisión médica puede cronificar el dolor en lugar de aliviarlo.
Proyectos como Agujas y 6:15 contribuyen a que más personas identifiquen sus síntomas, pierdan el miedo a consultar y sepan que existen tratamientos modernos para la migraña que pueden transformar su calidad de vida de forma significativa.
Un modelo de divulgación que merece extenderse
La SAN demuestra con esta iniciativa que las sociedades científicas pueden y deben ir más allá de la publicación de guías clínicas o la organización de congresos. La divulgación social, cuando se hace bien, es también medicina preventiva.
Desde el Grupo de Cefaleas de la SAN aplaudimos este tipo de iniciativas y animamos tanto a pacientes como a profesionales a seguir de cerca las próximas proyecciones de Agujas y 6:15. Porque una sociedad que entiende la migraña es una sociedad que cuida mejor a quienes la sufren.






