La migraña no entiende de sexos, pero sí tiene una clara preferencia: afecta a las mujeres hasta tres veces más que a los hombres.
La explicación no es solo genética o ambiental. Las hormonas, especialmente los estrógenos y la progesterona, juegan un papel clave en la aparición y frecuencia de las crisis.
La migraña menstrual
Muchas mujeres detectan que sus crisis aparecen justo antes o durante la menstruación.
Esto ocurre porque en esos días se produce una caída brusca de los estrógenos, lo que puede desestabilizar los mecanismos cerebrales implicados en la migraña.
La migraña menstrual suele ser:
- Más intensa
- Más prolongada
- Más difícil de tratar
Embarazo: luces y sombras
Durante el embarazo, los cambios hormonales pueden tener efectos diferentes:
- En muchas mujeres, las migrañas mejoran o desaparecen en el segundo y tercer trimestre.
- En otras, las crisis persisten o incluso empeoran.
En esta etapa, es fundamental que el tratamiento sea supervisado por neurólogo y ginecólogo, ya que algunos fármacos no son seguros para el bebé.
Migraña y anticonceptivos
Los anticonceptivos hormonales pueden influir de distintas formas:
- En algunos casos, reducen las crisis al estabilizar el ciclo.
- En otros, pueden empeorarlas o aumentar el riesgo vascular, especialmente en mujeres con migraña con aura.
Por eso, es imprescindible una valoración médica individualizada antes de iniciar o modificar este tipo de tratamiento.
Menopausia y migraña
La menopausia no siempre supone el fin de la migraña.
- Durante la perimenopausia, los cambios hormonales pueden intensificar las crisis.
- Tras la menopausia, muchas mujeres experimentan una mejoría, aunque no en todos los casos.
La terapia hormonal sustitutiva debe evaluarse de forma personalizada, ya que puede influir en la evolución de las cefaleas.
Estrategias prácticas para mujeres con migraña
Algunas medidas pueden ayudar a controlar mejor las crisis:
- Llevar un diario del ciclo menstrual y las cefaleas.
- Consultar de forma preventiva si las crisis se concentran en determinados días.
- Mantener hábitos saludables: descanso, hidratación y control del estrés.
👉 Estos hábitos son clave en el control de cualquier dolor de cabeza. Puedes profundizar en este aspecto en: Estrés, sueño y cefaleas: la importancia de los hábitos diarios.
Mensaje final del neurólogo
La relación entre hormonas y migraña es compleja, pero indiscutible. Comprenderla permite adaptar el tratamiento en cada etapa de la vida de la mujer: menstruación, embarazo o menopausia.
El mensaje es claro: la migraña no debe vivirse como un destino inevitable. Con el enfoque adecuado, es posible personalizar el tratamiento y mejorar la calidad de vida.






